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Entrenamiento / 28/9/2026

Cómo elegir el peso y saber cuándo subirlo

Una libreta y unas reglas claras pueden ayudarte a entrenar con más criterio. Aprende a escoger tu carga inicial, registrar las series y decidir cuándo aumentar el peso sin sacrificar la ejecución.

POR Redacción Olimpo NGR Gym

Vista general de la sala de Olimpo NGR Gym

Llegas a una máquina, eliges un peso que parece razonable y haces tus series. La semana siguiente apenas recuerdas cuánto pusiste. Quizá subes porque te encuentras fuerte; quizá repites por costumbre. Así cuesta distinguir entre una mejora real y una sesión simplemente diferente.

Para elegir la carga y progresar necesitas unas referencias sencillas: un rango de repeticiones, una ejecución reconocible y un registro. En OLIMPO NGR GYM, en Rincón de la Victoria, puedes apoyarte en el asesoramiento técnico en sala para aprender a manejar esas referencias. Esta guía te propone un sistema práctico para empezar.

Define la tarea antes de mover el peso

El peso adecuado depende de lo que tengas que hacer con él. No puedes elegirlo igual para ocho repeticiones controladas que para quince, ni comparar una serie realizada al principio con otra que llega después de varios ejercicios.

Como ejemplo, vamos a utilizar tres series de entre ocho y doce repeticiones en un ejercicio. Es una propuesta para entender el método, no una pauta obligatoria para todos los ejercicios o personas. Si ya tienes una rutina personalizada, conserva sus indicaciones.

Antes de empezar, deja definidos estos puntos:

  • El ejercicio y su posición dentro de la sesión.
  • El número de series de trabajo y el rango de repeticiones.
  • El ajuste del asiento, los apoyos y el agarre.
  • El recorrido que puedes controlar sin molestias.
  • El descanso previsto entre series.

Puedes consultar nuestras opciones de entrenamiento si necesitas ayuda para ordenar tu programa. Tener una estructura estable facilita interpretar después lo que anotas.

Encuentra una carga inicial sin probar tu máximo

En la primera sesión no necesitas averiguar el máximo peso que puedes mover. Busca una carga con la que puedas completar el ejercicio manteniendo el control y dejando algo de margen.

Empieza con una serie de aproximación ligera para practicar el movimiento y comprobar los ajustes. Si necesitas otra, aumenta la carga de forma gradual, sin convertir esas pruebas en series agotadoras.

Para el ejemplo de ocho a doce repeticiones, utiliza estas referencias:

  • Si llegas a ocho y la ejecución ya se desordena, reduce el peso.
  • Si completas entre ocho y doce y calculas que podrías hacer otras dos o tres repeticiones similares, tienes un punto de partida razonable.
  • Si llegas a doce y podrías seguir haciendo muchas más, prueba un pequeño aumento tras descansar.

Ese margen suele expresarse como repeticiones en reserva. Al empezar, la estimación será aproximada. Evita perseguir una precisión que todavía no tienes: observa si mantienes el recorrido, los apoyos y el control de la carga.

Establece qué cuenta como repetición

Para comparar sesiones, necesitas repetir una tarea parecida. Si hoy aumentas el peso pero acortas mucho el recorrido, el número anotado no cuenta toda la historia.

Tomemos el press de pecho en máquina. Apunta el ajuste del asiento, mantén los apoyos indicados y evita dar un impulso brusco para iniciar cada repetición. Controla también el regreso de la carga.

La última repetición puede costar más y salir más lenta. Lo que interesa detectar es un cambio claro: despegarte del respaldo para terminar, perder el control de la vuelta o recortar progresivamente el movimiento.

Termina la serie cuando ya no puedas mantener la ejecución acordada. Si aparece dolor, detén el ejercicio; no lo uses como referencia de esfuerzo. Si persiste, consulta a un profesional sanitario.

Usa una progresión por repeticiones y después por peso

Una forma sencilla de organizarte es la doble progresión: primero aumentas las repeticiones dentro de un rango y después subes la carga.

Con tres series de ocho a doce repeticiones, puedes aplicar estas reglas:

  • Mantén el peso mientras avanzas dentro del rango con una ejecución estable.
  • Cuando completes doce repeticiones en las tres series, conservando el margen previsto, prueba el incremento más pequeño disponible.
  • Con el nuevo peso, acepta volver a la parte baja del rango.
  • Si no alcanzas el mínimo sin alterar la técnica, vuelve a la carga anterior y revísalo con el entrenador.

Un ejemplo hipotético sería hacer 10, 9 y 8 repeticiones; en otra sesión, 10, 10 y 9; más adelante, 12, 12 y 12. Solo entonces probarías el siguiente incremento. No hay un número fijo de sesiones para llegar ahí.

Los saltos disponibles pueden ser grandes para ciertos ejercicios. En ese caso, no fuerces la subida ni improvises añadidos al equipo. Puedes seguir consolidando la carga actual y pedir que revisen la progresión de tu rutina de hipertrofia.

Registra lo justo para tomar decisiones

Una nota en el móvil o una libreta es suficiente. Anota el trabajo al terminar cada serie, antes de que se mezclen los números.

Este sería un registro ficticio útil:

  • Ejercicio: press de pecho en máquina.
  • Ajuste: asiento en posición 3.
  • Carga seleccionada: 20 kg.
  • Series: 10, 10 y 9 repeticiones.
  • Descanso: dos minutos entre series.
  • Observación: última serie con unas dos repeticiones en reserva y recorrido estable.

La carga del ejemplo no es una recomendación de inicio. Además, la cifra indicada en una máquina no debe compararse directamente con la de otra: el diseño y el sistema de resistencia pueden cambiar la sensación de esfuerzo.

Añade una observación solo cuando aporte contexto: has cambiado el orden, has descansado menos o has modificado un ajuste. Un registro breve que mantienes vale más que una plantilla enorme que abandonas.

Mantén el descanso suficientemente estable

Si una sesión descansas dos minutos y la siguiente apenas treinta segundos, estás comparando condiciones distintas. La caída de repeticiones puede deberse a ese cambio, aunque hayas elegido bien la carga.

Para este ejemplo puedes comenzar con dos minutos entre series y revisarlo según el ejercicio y las indicaciones del entrenador. Usa un temporizador si sueles perder la referencia.

Cuando necesites descansar más para recuperar el control y preparar la siguiente serie, hazlo y anótalo. No hace falta cumplir el cronómetro a costa de empezar apresuradamente.

Decide con varias sesiones, no con una sola

Un día puedes rendir menos. Si falta una repetición, evita rehacer toda la rutina de inmediato. Comprueba primero el descanso, el orden de los ejercicios, los ajustes y cómo llegabas a la sesión.

Si durante varias sesiones comparables no avanzas, lleva el registro al entrenador. Permitirá revisar la carga, el margen de esfuerzo y la organización del trabajo con referencias concretas.

También hay avances que conviene anotar aunque el peso no cambie: completar el mismo trabajo con apoyos más estables o corregir un recorrido que antes recortabas. No los confundas con un aumento de carga, pero tampoco los pases por alto.

Tu próxima sesión, con una referencia clara

Elige un ejercicio, revisa sus ajustes y registra todas las series. En Olimpo, todas las máquinas tienen un QR que lleva a su vídeo de ejecución. Puedes consultarlo como apoyo y preguntar a Antonio o Guillermo Nogueras Álvarez cuando necesites aclarar la técnica.

Si quieres entrenar con una progresión organizada, ven a OLIMPO NGR GYM, en Calle Clavel 8, Rincón de la Victoria, Málaga. Contamos con rutinas personalizadas, asesoramiento técnico en sala y entrenamiento personal 1 a 1. Contacta con nosotros y cuéntanos qué quieres trabajar.